Un despegue que nos ha dejado sin palabras
El 1 de abril de 2026 es una fecha que va a quedar grabada en los libros de historia. La misión Artemis II despegó desde Florida con cuatro astronautas a bordo de la cápsula Orion, poniéndose rumbo a la órbita lunar. Llevábamos más de cincuenta años esperando este momento. La última vez que un ser humano viajó hasta allí fue en diciembre de 1972, con el Apollo 17. Más de medio siglo después, la humanidad vuelve.
La verdad es que seguimos el lanzamiento en directo desde la oficina y el silencio que se hizo en el momento del despegue lo dice todo. Hay cosas que, aunque las esperas, cuando ocurren te siguen impresionando.
¿Qué es exactamente la misión Artemis II?
Artemis II es la primera misión tripulada del programa Artemis de la NASA, el proyecto que tiene como objetivo devolver a los humanos a la Luna de forma sostenida, no como una visita puntual. La cápsula Orion, que ya completó un vuelo sin tripulación en 2022 (Artemis I), lleva esta vez a cuatro astronautas en una misión de sobrevuelo lunar: rodearán la Luna, la estudiarán de cerca y regresarán a la Tierra.
No es un alunizaje, eso vendrá con Artemis III. Pero este vuelo es el paso imprescindible para confirmar que Orion y todos los sistemas funcionan con personas a bordo antes de intentar el aterrizaje.
El equipo que hace historia
Los cuatro astronautas de esta misión son Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y el canadiense Jeremy Hansen. Es la primera vez que una mujer y una persona de color forman parte de una tripulación lunar, algo que tiene mucho peso simbólico más allá de lo puramente técnico.
¿Por qué nos importa esto a las empresas tecnológicas?
Puede parecer que un viaje a la Luna tiene poco que ver con el día a día de una pyme española, pero nos parece que la conexión existe y es más directa de lo que parece. Los programas espaciales han sido históricamente el motor de algunas de las tecnologías que hoy usamos sin pensar: GPS, materiales ultraligeros, sistemas de comunicación por satélite o incluso ciertas técnicas de compresión de datos. La carrera espacial del siglo XXI, esta vez con empresas privadas como SpaceX como socias de la NASA, está acelerando desarrollos que tarde o temprano llegan a la industria civil.
El ecosistema que rodea a Artemis, con contratos millonarios para empresas de ingeniería, telecomunicaciones, fabricación de componentes y software, genera un efecto arrastre tecnológico que acaba percolando hacia abajo. Nos parece una buena razón para seguir de cerca cómo evoluciona el programa.
Lo que viene después
Si Artemis II sale bien, la siguiente misión, Artemis III, intentará el primer alunizaje desde Apollo 17. El objetivo a largo plazo es establecer una presencia humana permanente en la Luna, incluida una estación orbital llamada Gateway. Hablamos de ciencia, sí, pero también de recursos, comunicaciones y geopolítica espacial.
En Infoexpo seguiremos de cerca todo lo que rodea a esta misión. Porque si hay algo que nos encanta de la tecnología es que, de vez en cuando, nos recuerda que todavía somos capaces de hacer cosas verdaderamente grandes.