Si esta semana abres Google Drive o Gmail y notas que algo no está igual, no es tu imaginación. Google ha empezado a desplegar una renovación visual de sus aplicaciones más usadas, y los cambios son bastante más notables de lo que cabría esperar de un simple lavado de cara.
Qué ha cambiado en los iconos
Drive, Docs, Gmail, Sheets, Slides y el resto de la suite de Google están estrenando un nuevo aspecto. Los iconos tradicionales, con sus colores planos y formas simples que llevaban años siendo los mismos, evolucionan hacia un diseño tridimensional con degradados y más profundidad visual. La verdad es que el cambio se nota desde el primer vistazo.
Drive, por ejemplo, deja atrás el triángulo de colores separados y pasa a una estructura más cristalina, con los tonos fusionados en gradiente. Sheets sigue una lógica parecida: la cuadrícula verde que todos conocemos se convierte en una representación con más volumen y presencia. Gmail también renueva su look con una paleta más rica, aunque mantiene la forma característica de sobre que lleva identificando al servicio desde hace años.
No es solo una cuestión de iconos, por cierto. La interfaz general de las apps también recibe ajustes que siguen el mismo lenguaje visual, buscando mayor coherencia entre todas las herramientas de la suite.
¿A quién le llega primero?
Google está haciendo el despliegue por fases. Las cuentas de Google Workspace empresarial son las primeras en verlo, lo que tiene su lógica: si hay que adaptar capturas en documentación interna o revisar guías de uso, mejor detectarlo antes de que aterrice en todos los usuarios particulares de golpe.
Para los usuarios de cuentas personales en iOS y Android, el cambio está previsto para las próximas semanas. Y si tienes pensado esperar para no encontrártelo, no podrás. Google no ofrece opción de volver al diseño anterior una vez que el cambio llega a tu cuenta, así que más vale ir haciéndose a la idea.
Nuestra valoración
En Infoexpo trabajamos a diario con Google Workspace, así que este es un cambio que vamos a notar directamente. La impresión inicial es que los nuevos iconos se ven bien: más modernos, con mejor presencia en pantallas de alta resolución y un aspecto más acorde con el diseño de las apps actuales.
Lo que no convence a todo el mundo es la pérdida de esa claridad inmediata que tenían los iconos anteriores. Los diseños planos de siempre eran muy distintos entre sí a simple vista, y con los degradados es posible que al principio cueste un segundo más identificar cuál es cuál. Nada grave, pero sí un ajuste que llevará sus días.
Que no haya posibilidad de revertir el cambio es, quizá, la parte que más comentarios está generando entre los usuarios. Google ha decidido avanzar sin red. Teniendo en cuenta la cantidad de personas que usan sus servicios a diario, no es una decisión menor. Lo veremos en marcha muy pronto.