Si tu empresa o tu actividad como autónomo genera facturas con un programa informático, hay un cambio que te va a afectar antes de lo que crees. Se llama Verifactu y, aunque el nombre suena a cualquier cosa menos a obligación fiscal, lo que hay detrás es una transformación bastante importante en la forma en que Hacienda va a controlar la facturación en España.
De qué va esto
Verifactu es el estándar técnico que la Agencia Tributaria ha definido para los Sistemas Informáticos de Facturación. En cristiano: cualquier programa que uses para emitir facturas tendrá que cumplir unos requisitos técnicos que garanticen que ninguna factura puede modificarse ni eliminarse sin dejar rastro. Cada factura que emitas deberá llevar una huella electrónica —un código que la enlaza con la anterior, formando una cadena—, una firma digital y un sello de tiempo. El registro de todas esas facturas tendrá que enviarse a la Agencia Tributaria de forma automática.
El objetivo, dicho sin rodeos, es acabar con las facturas que se emiten y luego desaparecen del sistema como si nunca hubieran existido. Con Verifactu, borrar o modificar una factura deja una señal que Hacienda puede detectar. Que haya empresas que lleven años haciendo eso es algo que la mayoría ya sabe, pero que ahora haya una solución técnica para impedirlo es el paso que faltaba.
¿Cuándo entra en vigor y a quién afecta?
Las fechas que tienes que tener en mente son estas:
- Empresas y sociedades: obligatorio desde el 1 de enero de 2027.
- Autónomos y personas físicas con actividad económica: obligatorio desde el 1 de julio de 2027.
Afecta a cualquier contribuyente que emita facturas usando un programa informático, con algunas excepciones: quienes facturen menos de 85.000 euros anuales, quienes tributen en el régimen de módulos, ciertas actividades agrícolas y operaciones de importe inferior a 400 euros. Si no estás del todo seguro de si te aplica, la gestoría es el primer sitio donde preguntar.
Qué tiene que hacer tu software de facturación
Lo que cambia no es la pantalla que ves cuando emites una factura, sino lo que ocurre por debajo. Para cumplir con Verifactu, tu programa tendrá que ser capaz de:
- Generar un código hash por cada factura que la vincule a la anterior, formando una cadena que hace imposible borrar un registro sin que se note.
- Firmar digitalmente cada factura en el momento de su emisión.
- Estampar un sello de tiempo automático.
- Enviar el registro de facturas a la Agencia Tributaria en el formato que establece la normativa.
Si el programa que usas ahora no está preparado para hacer todo eso, tendrás que actualizarlo o cambiarlo. Y eso no siempre es un trámite de una tarde.
Lo que puedes hacer ahora mismo
La verdad es que la gran mayoría de las pymes y autónomos con los que hablamos en Infoexpo no saben todavía que Verifactu existe. Es comprensible: el plazo parece lejano y el día a día tiene cosas más urgentes. Pero los plazos de adaptación de software suelen ser más largos de lo que uno espera, y migrar de una herramienta de facturación nunca se hace bien a contrarreloj.
Lo que tiene sentido hacer ya:
- Pregunta a tu proveedor de software. ¿Está adaptando el programa a Verifactu? ¿Cuándo estará listo? ¿Va incluido en tu licencia actual o implica un coste extra?
- Habla con tu gestoría. Ellos pueden confirmar si tu actividad entra en el ámbito de aplicación o si tienes alguna excepción.
- No lo dejes para el último trimestre del año. Si necesitas cambiar de herramienta, buscar alternativas, migrar datos y aprender a usarla lleva su tiempo. Empezar con calma es mucho mejor que empezar con prisa.
Nosotros ya avisamos de esto a todos los clientes con los que tenemos conversaciones sobre digitalización. No porque la fecha esté encima —todavía no lo está—, sino porque llegar tarde a este tipo de cambios siempre sale más caro que anticiparse. Y en este caso, con algo tan crítico como la facturación, no hay margen para experimentos de última hora.